Prellenado con experiencia
Para un Pack Familiar de 900 gramos, cada bandeja pasa por una serie de estaciones de prellenado, donde los operadores introducen jamoncitos, pechugas y contramuslos. Saben por experiencia que las piezas juntas suman unos 800-850 gramos y no superan los 900 gramos.
Las alas, los últimos productos que completan un pack familiar, son añadidas de forma semiautomática por la TargetBatcher. Estas alas se alimentan desde un transportador de cuello de cisne, que las transporta desde un gran depósito colector. De pie, sobre la plataforma elevada de la TargetBatcher, un operador carga las alas en la siete básculas de la máquina. Las bandejas, que han sido prellenadas manualmente, pasan y se pesan en el transportador inferior. La TargetBatcher calcula ahora, a la velocidad del rayo, qué peso se necesita para que los envases se acerquen a los 900 g, considerando un peso total mínimo. Automáticamente, saca una, dos o tres alas de sus depósitos de memoria para completar el lote.
Las alas añadidas caen entre los tramos de una cinta transportadora con vuelo. Al salir de la TargetBatcher, esta cinta se sincroniza con el transportador de bandejas prellenadas, que funciona a su lado. Al llegar al sistema PaceLine, los operadores añaden manualmente las alas a la bandeja y colocan los productos para conseguir una presentación atractiva. A continuación, las bandejas pasan a una CheckWeigher, una selladora de bandejas y una etiquetadora WeighPrice, con lo que concluye el proceso.